Hace un par de años estaba de guardia en un centro de salud de ciudad... En medio de la residencia...cansada...harta...mi profesion me parecia la peor del mundo...mi especialidad la mas equivocada.....las consultas me parecian de los peores trabajos posibles y las guardias una autentica esclavitud...hacer 4 guardias al mes me parecia una exageracion, y hacia 4 porque no podia hacer menos...
Hoy, tras este tiempo, estoy de guardia, me levantan a las dos de la mañana, mis compañeros de guardia se han ido y me encuentro sola para atender a una paciente con un corte importante, a la vez llegan otros dos, sonrio, bromeo con la gente esperando, todos los pueblos de fiesta y yo trabajando, me dicen que que poca vergüenza que no me han traido un cubata........la noche es matadora, es la tercera guardia de la semana y en dos dias vuelvo de nuevo...a los dos dias me levanto animada, disfruto con mi trabajo, quiero venir a trabajar, me parece casi un hobbie...siempre hay alguien que parece que ha venido a amargarte el dia pero pienso que eso pasa sin estar trabajando...me rio con los compañeros si podemos, pasan las horas...tampoco es tan malo...pienso...me encanta mi trabajo.....
Y me pregunto.....
¿¿¿¿Qué me ha pasado en este tiempo????
Mi lugar de reflexiones en la recta final de la residencia de MFYC e inicios como Medico Especialista
domingo, 19 de agosto de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
Mis primeros regalos como médico especialista
Hace varios meses que no escribo, la verdad es que no me acordaba mucho del blog. También, debido a los recortes de los últimos meses, se han reducido mucho los días de trabajo por lo que prácticamente he estado en casa la mayor parte del tiempo.
Con la llegada del verano he podido realizar sustituciones de consultas de nuevo, pero muchos menos días que el año pasado.
Lo bueno de la medicina rural es caer en un pueblo pequeño en el que, ademas, la gente sea agradable...eso me paso hace un par de semanas. Pueblos de unos 100 habitantes o menos donde donde la gente era muy agradecida por poco que hicera, por poca atención que les prestara, se notaba en la cara de la gente al salir de la consulta y en sus palabras de agradecimiento....¡¡que buena sensación tenía al final del día!!¡¡irme con la sensación de estar ayudando a la gente y realizando mi trabajo!!
He tenido que seguir a varios paciente en su domicilio, parecido a estar en el Hospital pasando planta pero yendo a sus casas, viendo como evolucionaban día a día. Me he sentido muy a gusto, muy "en mi sitio" y he reflexionado mucho sobre la importancia de la Medicina de Familia y de la necesidad de especialistas en este campo.
Bien, pues volviendo al tema de la entrada, el último día de consulta en uno de estos pueblos, la mujer de uno de los pacientes a los que había seguido en su domicilio llegó a la consulta y me trajo un chorizo casero y una bolsa con judías....pocas veces un regalo me hizo tanta ilusión!!gente muy humilde, que ya te han dado las gracias verbalmente por el que es tu trabajo te ofrecen algo de lo poco que tienen. Me sentí mucho mas agradecida de lo que ellos pudieron estar. Uno de los regalos más valiosos que nunca me han hecho o quizás el que más...
Estoy disfrutando del calor de la gente, de sus vivencias, aprendiendo mas y mas sobre las personas, sobre la vida, me encuentro más a gusto con la Medicina de Familia (y todo esto no viene a cuento de los regalos). También es cierto que en el Centro de Salud donde trabajo ha mejorado mucho mi relación con la gente, les voy conociendo más y me siento más integrada.
Sigo disfrutando mucho más en la Urgencia y la Emergencia que en la consulta pero voy encontrando mi hueco y me siento feliz con mi especialidad. A día de hoy he decidido no repetir el MIR. Atrás quedaron esos días y esas sensaciones en la consulta de ciudad...y esas rotaciones horribles y aquel cansancio matador de la residencia....lo único malo es que con los últimos recortes del Gobierno y a la situación actual no se sabe que puede pasar en los próximos meses....la verdad es que, al igual que mis compañeros, siento miedo....pero a día de hoy me voy encontrando feliz y espero que esa sea una sensación que perdure....Solo deseo que me permitan seguir ejerciendo este trabajo que me ha costado tanto esfuerzo y años conseguir.
Y ya estoy reflexionando de nuevo sobre algo que no es el titulo de la entrada......ains....
Con la llegada del verano he podido realizar sustituciones de consultas de nuevo, pero muchos menos días que el año pasado.
Lo bueno de la medicina rural es caer en un pueblo pequeño en el que, ademas, la gente sea agradable...eso me paso hace un par de semanas. Pueblos de unos 100 habitantes o menos donde donde la gente era muy agradecida por poco que hicera, por poca atención que les prestara, se notaba en la cara de la gente al salir de la consulta y en sus palabras de agradecimiento....¡¡que buena sensación tenía al final del día!!¡¡irme con la sensación de estar ayudando a la gente y realizando mi trabajo!!
He tenido que seguir a varios paciente en su domicilio, parecido a estar en el Hospital pasando planta pero yendo a sus casas, viendo como evolucionaban día a día. Me he sentido muy a gusto, muy "en mi sitio" y he reflexionado mucho sobre la importancia de la Medicina de Familia y de la necesidad de especialistas en este campo.
Bien, pues volviendo al tema de la entrada, el último día de consulta en uno de estos pueblos, la mujer de uno de los pacientes a los que había seguido en su domicilio llegó a la consulta y me trajo un chorizo casero y una bolsa con judías....pocas veces un regalo me hizo tanta ilusión!!gente muy humilde, que ya te han dado las gracias verbalmente por el que es tu trabajo te ofrecen algo de lo poco que tienen. Me sentí mucho mas agradecida de lo que ellos pudieron estar. Uno de los regalos más valiosos que nunca me han hecho o quizás el que más...
Estoy disfrutando del calor de la gente, de sus vivencias, aprendiendo mas y mas sobre las personas, sobre la vida, me encuentro más a gusto con la Medicina de Familia (y todo esto no viene a cuento de los regalos). También es cierto que en el Centro de Salud donde trabajo ha mejorado mucho mi relación con la gente, les voy conociendo más y me siento más integrada.
Sigo disfrutando mucho más en la Urgencia y la Emergencia que en la consulta pero voy encontrando mi hueco y me siento feliz con mi especialidad. A día de hoy he decidido no repetir el MIR. Atrás quedaron esos días y esas sensaciones en la consulta de ciudad...y esas rotaciones horribles y aquel cansancio matador de la residencia....lo único malo es que con los últimos recortes del Gobierno y a la situación actual no se sabe que puede pasar en los próximos meses....la verdad es que, al igual que mis compañeros, siento miedo....pero a día de hoy me voy encontrando feliz y espero que esa sea una sensación que perdure....Solo deseo que me permitan seguir ejerciendo este trabajo que me ha costado tanto esfuerzo y años conseguir.
Y ya estoy reflexionando de nuevo sobre algo que no es el titulo de la entrada......ains....
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